|
Catamarca fue el
escenario geográfico donde se desarrollan las culturas
arqueológicas que alcanzaron el más alto nivel artístico en la
República Argentina, constituyendo los últimos cuarenta años el
objetivo de las investigaciones científicas de los principales
centros del país y extranjeros. En efecto, el trasiego de los
pueblos americanos encontró en todo el ámbito de su territorio
(puna, valles y quebradas) condiciones propicias para la vida,
posibilitando el asentamiento humano que durante varios milenios
fue evolucionando desde la etapa precerámica a los complejos
culturales de las épocas agro-alfarera, dejando importantes
testimonios de su desarrollo cultural.
Los estudios
arqueológicos posibilitaron el conocimiento de diez mil años de
cultura, con elocuentes testimonios que arrancan desde el
nomadismo (cazadores-recolectores), pasando por la domesticación
de animales y plantas, arquitectura, alfarería, textilería,
cestería y metalurgia. Todas las etapas del ciclo evolutivo de
los pueblos precolombinos que se inició aproximadamente hace
unos nueve mil años A.C., hasta la llegada del conquistador
español, quedo plasmada en la variadas manifestaciones del
espíritu de esos pueblos, que nos legaron secuencias culturales
que nos permiten apreciar su capacidad artística en la
elaboración con sofisticada tecnología de objetos en cerámica,
piedra, oro, plata, cobre, plata y bronce, donde la capacidad
artesanal se combina con el pensamiento para concretar obras de
gran jerarquías con motivos decorativos que no solo muestran
escenas de la vida cotidiana, sino también de un complejo mítico
religioso. El turista encuentra en Catamarca satisfacción a su
demanda de atractivos en relación con el ambiente autóctono y la
arqueología, a través de la observación y reconocimiento de los
yacimientos y sitios.
La monumental
arquitectura de la época incaica a quedado como elocuente
testimonio de la presencia peruana en esta zona, con "El Pucará
de Aconquija", en el Departamento Andalgalá, las ruinas de "El
Sinchal", en Londres, Belén y la gran ciudad de "Fuerte Quemado"
en Santa María, ruinas que el visitante puede admirar. El Pueblo
Perdido de la Quebrada, ubicado a cinco kilómetros de la ciudad
capital. Los amantes del "arte rupestre", también tienen en
Catamarca la posibilidad de admirar la capacidad creadora y el
sentido estético en el complejo pictórico de La Tunita en el
departamento Ancasti |