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Introducción
Mina Capillitas se
encuentra ubicada en el departamento Andalgalá, provincia de
Catamarca, a 27° 27' L.S. y 66 30' L.O. (Fig. 1),
enclavada en el flanco oriental del extremo norte de la Sierra
de Capillitas.
El depósito fue
trabajado en forma discontinua a través del tiempo, desde épocas
incaicas la actualidad, como se infiere por el hallazgo de
útiles de piedra en Veta Ortiz y por algunos indicios de la
presencia de los españoles en el siglo XVII, quienes muy
probablemente extrajeron y beneficiaron oro. A partir de
mediados del siglo XIX, este yacimiento fue explotado en forma
intermitente y a menudo primitiva por cobre y luego
principalmente por rodocrosita, un mineral semiprecioso de uso
difundido en joyería y como piedra ornamental.
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Fig. 1. Geología de Mina
Capillitas (Márquez Zavalía, 1988). |
Geología del Sector
La columna geológica
del sector está integrada por un basamento granítico paleozoico
y tres unidades cenozoicas menores: Fm. El Morterito, el
Complejo Volcánico y las terrazas y aluviones cuaternarios.
Las rocas del basamento
granítico pertenecen al granito Capillitas que forma un extenso
cuerpo plutónico de dimensiones batolíticas que se extiende
fuera de la Sierra de Capillitas hasta alcanzar la Sierra de
Fiambalá. La edad del granito en el sector del yacimiento
quedaría comprendida entre 471 y 414 Ma en base a dataciones
radimétricas K/Ar compiladas por Aceñolaza et al. (1982). Los
afloramientos de la Fm. El Morterito al sur de Mina Capillitas
se apoyan discordantemente sobre el granito Capillitas, están
integrados por conglomerados, areniscas y arcilitas
continentales a las que se les ha asignado una edad miocena (Turner,
1962; Aceñolaza et al., 1982).
Por encima de la Fm. El
Morterito, al oeste del Aconquija, se encuentra un conjunto de
rocas volcánicas que fueron agrupadas por González Bonorino
(1950) bajo el nombre de Complejo Volcánico. El vulcanismo, de
naturaleza shoshonítica, se desarrolla en la parte interna del
arco volcánico Mioceno-Reciente de los Andes Centrales, sobre la
denominada Cadena Volcánica Transversal Farallón Negro-Carachipampa
(Viramonte et al., 1984), que incluye también otros depósitos
como Farallón Negro, La Alumbrera, Cerro Atajo, Mi Vida y Filo
Colorado. En el sector de Mina Capillitas, las rocas
pertenecientes a este complejo constituyen un cuerpo principal
de sección oval, remanente de un centro efusivo decapitado por
la erosión, consistente en una chimenea volcánica que perfora el
sustrato granítico y en la que se encuentran con diversa
participación: riolitas, riolitas brechosas, brechas riolíticas
y graníticas, dacitas, diques ácidos de composición riolítica y
traquítica y diques básicos de composición basáltica (Márquez
Zavalía, 1988). La Agencia de Cooperación Internacional del
Japón (JICA, 1978-81) consignó dos dataciones K/Ar realizadas
sobre la dacita Pan de Azúcar y la riolita que dieron 5 ± 0,5 Ma.
Los depósitos del Cuaternario tienen poca participación, están
representados por depósitos aterrazados de pie de monte,
integrados por conglomerados con intercalaciones de capas
arenosas friables y suprayacen en discordancia a las unidades
descriptas anteriormente.
Los depósitos aluviales
están situados en los cauces actuales y en ellos predominan los
bloques y rodados de granitos que pasan gradualmente a la
fracción arenosa gruesa en los tramos medios.
Características del
Yacimiento
Las numerosas vetas que
integran este deposito epitermal de alta sulfidación se
encuentran encajadas en las rocas del Complejo Volcánico o en
granito y tienen dos orientaciones preferenciales:
La alteración
hidrotermal que acompaña a la mineralización consiste
principalmente en alteración fílica y alteración argílica
avanzada y se desarrolla ampliamente en las áreas próximas al
yacimiento teniendo a las vetas como centros de irradiación. Las
vetas están formadas por cuerpos lenticulares a tabulares,
rectilíneos o curvos y sinuosos de 50 a 70 cm de potencia media,
y con frecuencia están conectados entre sí por delgadas guías
piritosas; sus principales características se encuentran en la
Tabla 1. La mineralización, fundamentalmente de Cu
(cobre), Pb (plomo), Zn (zinc), con As (arsénico), Sb
(antimonio), Au (oro) y Ag (plata) como elementos accesorios y W
(wolframio), Sn (estaño), Bi (bismuto) y Ge (germanio) como
elementos traza, en ganga de rodocrosita, cuarzo y alunita, fue
polipulsatoria y siguió el rumbo general de las principales
fracturas de la región. La zona de oxidación del deposito tiene
reducido desarrollo (< 50 m) y la zona de enriquecimiento
alcanza unos 150 metros.
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Veta o Pertenencia |
Rumbo |
Buzamiento |
Longitud |
Potencia |
Roca de caja |
Estructura |
|
V. Capillitas |
N 70º W |
60-80º S |
800 |
50 |
Riolita, riolita brechosa y granito. |
Maciza, bandeada y brechosa. |
(centro E)
V. Nueve
(centro W) |
N 60º W
E-W |
55-85º S 70-80º N |
270 |
70 |
Riolita.
Riolita brechosa. |
Maciza, brechosa. |
(sector E)
V. 25 de Mayo
(sector W) |
N 70º W
N 70º E |
70 S-70º N 60-80º S |
30 80 |
90 90 |
Riolita.
Granito. |
Bandeada, brechosa y drúsica. |
|
V. La Rosario |
N 70º E |
50-75º S |
245 |
90 |
Riolita, riolita brechosa y granito. |
Brechosa, en cocardas, drúsica y mamelar. |
|
V. Ortiz |
N 30º W |
65-70º S |
150 |
40 |
Granito. |
Maciza, brechosa, drúsica, bandeada. |
|
V. San Francisco |
N 70º E |
65-80º S |
|
10 |
Granito. |
Maciza, brechosa. |
|
V. La Grande |
N 60º E |
75º N-90º |
800 |
80 |
Granito. |
|
V. Restauradora
N 70º E |
N 10º W
70 S |
75º E-75º W |
106 |
|
Granito. |
|
|
V. Malaquita |
N 30º W |
|
|
10 |
Granito, riolita. |
Brechosa. |
|
V. La Argentina |
N 70º E |
75-85º S |
400 |
55 |
Granito. |
Maciza con oquedades. |
|
V. Santa Luisa |
N 80º E |
60-85º S |
|
70 |
Granito. |
Maciza, brechosa. |
|
V. Bordón |
|
|
150 |
10-15 |
Granito. |
Drúsica. |
|
V. San Salvador |
N 35º W |
|
180 |
|
Granito. |
|
|
V. Nva. Esperanza |
N 80º E |
45º S |
100 |
30 |
Granito. |
Maciza. |
|
V. Luisita |
N 60º E |
65-75º S |
100 |
40 |
Granito. |
|
|
V. Isabel |
N 80º W |
75º S |
120 |
|
Granito. |
|
|
V. Balanza |
N 70º E |
70º NW |
|
15 |
Granito. |
|
|
V. Carranza |
N 70 E |
80º NW |
|
15 |
Granito. |
|
|
P. Cora |
N 45º E |
|
|
`5 |
Granito. |
|
|
P. Máximo |
N 40º E |
80º N |
|
5 |
Granito. |
|
|
P. Fe |
|
|
|
5 |
Granito. |
|
|
P. Constancia |
|
|
|
5 |
Granito. |
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Texturas y Sucesión
Paragenética de la Mineralización
El estudio mineralógico
de detalle realizado en este deposito (Márquez Zavalía, 1988)
evidenció la presencia de más de 100 minerales entre especies
primarias y secundarias. Los minerales primarios más
representados son: pirita, esfalerita, galena, calcopirita,
marcasita, pirrotina, tennantita, enargita, bornita, estannita y
oro. Entre los minerales secundarios predominan: calcosina,
covellina, digenita, limonita, criptomelano, pirolusita y
romanechita. Los minerales de ganga son fundamentalmente:
cuarzo, alunita y rodocrosita.
Las presentaciones
texturales son muy variadas y en su mayoría sumamente atractivas
(Márquez Zavalía, 1995). Se las reunió en cuatro grupos dentro
de los cuales merecen especial mención: 1) texturas
primarias: bandeada, de caries, en cocardas, coloiforme, en
peine, cristalográfica, granular y esferulítica; 2)
texturas secundarias: en celdillas, brechada, en atolón,
microbrechada, relíctica, de borde, dentada, en escamas, en ojos
de pájaro, reticulada, metacoloidal, en escarapela inversa, de
reemplazo centrípeto, centrífugo y automórfico, de
transformación por reducción y de sandía; 3) texturas de
exsolución: de emulsión y mirmequÌtica y 4) texturas
internas de los cristales: de clivaje, lamelar, zonada y de
deformación (kinkbanding).
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Fig. 3. Estalactitas de
rodocrosita. Veta Nueve. |
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Fig. 4. Rodocrosita con
textura bandeada coloforme, con esfalerita, galena y
baritina. Veta Ortiz. |
Se identificó el
ascenso de siete pulsos mineralizantes, separados entre sí por
etapas de fracturación que afectaron a paragénesis previas o
habilitaron nuevas fisuras. Durante el primer estadio predominan
cuarzo y pirita y se encuentran especialmente bien representados
en las vetas Capillitas, Nueve, San Francisco, La Grande y Nueva
Esperanza. En el segundo estadio (Vetas Nueve, 25 de Mayo, La
Rosario, Ortiz, Santa Luisa, Bordón y San Salvador) comienzan a
cristalizar además: pirrotina, arsenopirita, galena, esfalerita
y marcasita, y en el tercer estadio los minerales de Cu
(calcopirita, enargita, tennantita); el pH del medio hasta ese
momento fue manifiestamente ácido y los minerales de ganga
presentes son cuarzo y alunita. El cuarto estadio, al igual que
el anterior, se encuentra muy bien representado en la mayoría de
las vetas del depósito y se caracteriza porque a las paragénesis
previas se suman oro y pequeñas cantidades de minerales con W,
Sn, Bi y Ge; a partir de ese momento la ganga que comienza a
prevalecer es rodocrosita. En el quinto estadio aparecen
únicamente cuarzo, pirita, esfalerita, marcasita y wurtzita en
ganga de rodocrosita (Vetas Nueve, La Grande y Malaquita), en el
sexto sólo cristaliza calcopirita en ganga de rodocrosita (Vetas
Capillitas, Nueve, 25 de Mayo, Ortiz, La Grande, La Argentina,
Bordón, La Tucumana y Carranza) y el séptimo y último estadio
está caracterizado por el dominio absoluto del cuarzo (Vetas
Nueve y La Rosario).
En la zona de oxidación
de algunas vetas, la alteración de la mena primaria rica en Cu,
favoreció el desarrollo de paragénesis de sulfatos y carbonatos
de cobre; mientras que en la zona de enriquecimiento supergénico
aparecieron fundamentalmente: covellina, calcosina y digenita.
En la zona de oxidación, a partir de rodocrosita, se forman
minerales secundarios de Mn entre los que predominan pirolusita,
romanechita y criptomelano; todos los minerales ricos en Fe por
su parte, pasan a limonita. En algunos sectores el ascenso del
nivel freático provocó procesos de reducción en los niveles
inferiores de la zona de oxidación.
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Fig. 5. Rodocrosita con
textura bandeada rellenando fisuras en la roca de caja
(granito). Veta Ortiz. |
No pudo realizarse un
análisis de la zonación vertical de las vetas debido a que la
mayor parte de los diversos niveles de las galerías se
encontraban inaccesibles por anegamientos o derrumbes.
Modelo Genético
Teniendo en cuenta la
información existente sobre el depósito (Angelelli y Rayces,
1946; Varese y Navarro, 1949 y González Bonorino, 1950) y las
observaciones y conclusiones obtenidas (Márquez Zavalía, 1988),
se elaboró un modelo genético que comprende las siguientes
etapas:
1) Durante el Mioceno
superior, en el extremo E de la cadena volcánica Carachipampa-Farallón
Negro-Capillitas, debido a su vinculación con un margen
continental activo, se genera magma de composición basáltica y
probable naturaleza shoshonítica de acuerdo a la distancia a la
paleozona de subducción a la que se encuentra Capillitas. Este
magma, posiblemente, produjo fusión cortical y dio lugar a una
cámara magmática silícea estratificada. Posteriormente se
produjo la erupción de los niveles superiores de composición
riolítica a través de un conducto subcircular que dio origen a
las brechas riolíticas que atraviesan el sustrato granítico del
basamento peneplanizado y a la delgada capa de los estratos
suprayacentes.
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Fig. 6. Pirolusita y
romanechita con textura bandeada coloforme y en la
cavidad, calcofanita con textura en peine (nicoles
cruzados, escala 50 µm). Veta Ortiz. |
2) Luego se produjo
la inyección del magma ácido que originó algunos diques y
pequeños cuerpos riolíticos y, posteriormente, el ascenso de un
producto hibridizado de composición intermedia (dacita Pan de
Azúcar). Finalmente se produjo la erupción de algunas traquitas
y basaltos que están representados por los diques ácidos y
básicos instruidos en fracturas que a veces también fueron
utilizadas por los fluidos hidrotermales. Parte de los basaltos
acompañan todo el proceso y son anteriores a la dacita.
3) El próximo paso
fue la intrusión somera de un cuerpo subvolcánico que no aflora
con el nivel actual de erosión. Sin embargo, el foco térmico que
generó, indujo un sistema geotérmico con participación de agua
juvenil procedente de la cristalización del cuerpo subvolcánico
y de agua meteórica. Su acción produjo una etapa inicial de
alteración con desarrollo de silicificación y piritización de
las vulcanitas en los sectores centrales y alteración fílica y
argílica avanzada en las periféricas.
4) El enfriamiento de
las rocas produjo cierta contracción de las mismas, y por las
fracturas resultantes, los fluidos primarios, remanentes de la
cristalización producida en la cámara magmática, invadieron la
zona de alteración formada delante de ellos por los volátiles
magmáticos de circulación más veloz. Allí se depositaron los
metales debido a la dilución de los fluidos con aguas
subterráneas, al subsecuente enfriamiento y quizá a una menor
fo2 (fugacidad de oxigeno); este proceso sería coherente, ya que
es característico de depósitos epitermales de alta sulfidación (White,
1991).
5) El basculamiento
de un bloque del basamento condicionó la erosión de la
superestructura volcánica hasta una altura próxima a su nivel
actual, este proceso fue acompañado por la oxidación de los
tramos superficiales del depósito. En algunos casos, el sector
inferior de la zona de oxidación presenta procesos de reducción,
quizá como consecuencia de un incremento de las precipitaciones
durante el Plioceno.
María Florencia Márquez Zavalía
Se doctoró en Geología
en la Universidad Nacional de Salta (1988), donde comenzó su
carrera docente y de investigación. Ingresó al CONICET en 1982
como becaria y en 1990 como investigadora asistente. Actualmente
se desempeña en el Laboratorio de Petrografía y Geoquímica del
IANIGLA y como profesora de Mineralogía en la Universidad
Nacional de San Luis. Sus campos de interés abarcan el estudio
de yacimientos epitermales y la detección geoquímica de
contaminación ambiental producida por explotaciones mineras.
Referencias
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